El trabajo no es sino una representación de la vida que más allá tenemos. Y una de las cosas que lo demuestran es el hecho de que, cuando no cuidamos de la limpieza en cualquiera de los dos aspectos, corremos riesgos y, por si fuera poco, no somos capaces de alcanzar aquellos objetivos que nos hayamos planteado. La suciedad es la peor amiga que nos podemos echar a la espalda en cualquier ámbito de la vida y por eso hay que tener unos hábitos que hagan de la higiene una amistad que no nos deje nunca de lado. Desde luego, es una de las cosas que nos puede conducir hacia el éxito, aunque cuando lo hagamos nunca nos acordemos de ella.
En un interesante artículo publicado en la web de La Mente es Maravillosa, se nos ofrece un análisis de cómo el desorden afecta a la productividad. De hecho, es que eso afecta también a la creatividad, por lo que mantenerlo todo limpio y ordenado juega una importancia todavía más grande de lo que podríamos haber llegado a pensar en un principio. Ni que decir tiene que esto nos obliga a invertir un tiempo en este tipo de cosas y que hay que hacer todo lo posible por cumplir con ello porque, sin darnos cuenta, tanto en nuestro trabajo como en nuestra vida personal esto va a ser parte de la base para el éxito o para ser felices.
El problema con el que nos encontramos es que no se valora con la suficiente profundidad los aspectos positivos que tienen que ver con la limpieza. Siempre vemos esta limpieza como algo con lo que tenemos que cumplir sí o sí, que es una obligación que nos quita tiempo para poder dedicarlo a cosas que entendemos más productivas, como abordar un determinado proyecto en el trabajo o a disfrutar más de la vida y aprovechar ese tiempo como tiempo de ocio en nuestra vida personal. Como limpiar hace posible que desaparezcan elementos negativos de nuestra vida, no nos damos cuenta de que los estamos quitando de nuestro camino. Solamente cuando existe esa falta de limpieza es cuando la echamos de menos.
Los técnicos de prevención de riesgos laborales de cualquier actividad laboral suelen decir que los accidentes más importantes son aquellos que no se producen, pero que claro, esos no suelen formar parte de nuestra mente porque directamente no han existido. En este sentido, manifiestan que es necesario un cambio del chip, que se tenga la sensación de que estamos haciendo un gran trabajo al evitar que haya una o varias personas que se encuentren en peligro durante la realización de su trabajo. Ni que decir tiene que eso es lo que más importa y lo que hay que priorizar en el seno de un negocio.
Y es que España, según informa en su página web oficial el sindicato Unión Sindical Obrera, está por encima de la media europea en lo que respecta a los accidentes mortales. Hay accidentes de este tipo que se producen como consecuencia de una falta de limpieza en el entorno de trabajo y ese es el motivo por el que hemos traído a colación un tema como este. Que una persona pueda perder la vida simplemente porque no se haya realizado un trabajo de limpieza previo en su trabajo es algo que nos da pavor porque se trata de una cuestión que es tan sumamente asumible y fácil que no concebimos que no se realice y que hayamos perdido a alguna persona por eso.
España es un país que ha avanzado bastante en los últimos años en ese sentido. Y no cabe la menor duda de que vamos a seguir haciéndolo porque la conciencia ha aumentado bastante sobre todo a raíz del trabajo que han venido realizando desde los distintos equipos de prevención de riesgos laborales. Ni que decir tiene que ese trabajo está dando sus frutos y que hay cada vez más gente que se da cuenta de todos los beneficios que están asociados a un asunto como del que estamos hablando. Esas personas que van adquiriendo conciencia hacen posible que las empresas sientan la presión de tener que implementar mejoras en este sentido.
Y esto es lo que permite que las cosas, año a año, sigan mejorando. Y lo hacen en todos los sentidos, no solamente en lo que tiene que ver con la conciencia, sino en la calidad de los materiales que se usan para conseguir un mejor acabado en todos los procesos de limpieza. Esto es importante porque, ya que nos ponemos a solucionar el tema, hay que hacerlo bien, sin medias tintas. Un trabajo de calidad en este sentido proporciona mucha confianza y seguridad y creemos que eso es lo que más se necesita en las empresas actuales en relación a la seguridad. Desde luego, no cabe la menor duda de que marca la diferencia.
Las empresas se han empezado a tomar el asunto de la limpieza de sus instalaciones completamente en serio en los últimos años. Esta es la conclusión a la que ha llegado un estudio realizado por profesionales de Meprolim, proveedor de productos de limpieza en canarias. Todos y todas nos hemos empezado a dar cuenta de la relevancia que tiene este asunto en la productividad diaria y, en un mundo tan competitivo como en el que nos encontramos, poner un argumento más en favor de esa productividad solo puede ser positivo y necesario desde el punto de vista de la rentabilidad de los negocios.
Esta es una gran noticia y nosotros la celebramos como se merece. Sin embargo, hay que tener en consideración que debemos mantener un espíritu de crecimiento y mejora constante, también en este sentido. De nada serviría que hubiéramos mejorado en los últimos tiempos y que a partir de ahora nos cruzáramos de brazos. Lo más probable en ese caso sería que los resultados fueran peores que los que tenemos ahora, así que es conveniente que continuemos en la senda de la mejora para que podamos conseguir en algún momento que nadie tenga que morir o padecer un accidente por culpa de la suciedad existente en cualquier puesto de trabajo, sea de la naturaleza que sea.
No solo la limpieza de los espacios diáfanos es importante
Muchas veces, cuando pensamos en un aspecto como la limpieza de los espacios en los que se trabaja, se tiende a pensar en todo lo que tiene que ver con la limpieza de los suelos y los espacios diáfanos. Sin embargo, tenemos que centrarnos también en todos esos espacios en los que, por ejemplo, pueda haber maquinaria. Y también tenemos que encargarnos, como no podía ser de otra manera, de la limpieza de esa maquinaria porque, de lo contrario, lo más probable es que se termine averiando, que sea menos productiva de lo que puede llegar a ser o que provoque un accidente fatídico.
Por tanto, cuando nos enfrentemos a una limpieza, siempre es importante afrontarla desde un punto de vista integral, que englobe todo tipo de espacios y que de verdad garantice que la seguridad es parte activa de todo lo que tenga que ver con nuestro negocio. Solamente es posible conseguir esto con una apuesta por la limpieza que tenga en cuenta esa palabra que os hemos mencionado, “integral”, porque solamente será así como consigamos maximizar los frutos de nuestro trabajo. En caso de no enfocarlo de esta manera, siempre quedará algún riesgo suelto que tendremos que correr y que quizá nos complique la vida más de la cuenta.
Es el momento de poner toda la carne en el asador en lo que tiene que ver con la seguridad de la gente en el trabajo. Además de todo lo que hemos venido diciendo respecto a la productividad y a la seguridad, hay que destacar que estamos hablando de asuntos que están claramente exigidos por la ley y que no nos podemos saltar a la tierra. Las sanciones para las empresas que no cumplen con la normativa en temas de prevención de riesgos laborales (incluyendo en estos un aspecto como el de la limpieza) son muy grandes y conviene que se haga todo lo necesario para tratar de evitar problemas en este sentido.
Hay que tomarse todos estos asuntos en serio porque afectan de una manera directa a nuestro trabajo y a nuestra vida. Hemos conseguido lo más difícil de todo, que es generar esa conciencia de la que hemos hablado en todo momento a lo largo de estos párrafos. Ahora solo se trata de ser cuidadosos y de no descuidarnos en ningún momento para que el cuidado de las instalaciones en las que se trabaja esté más que garantizado. Esta es una de las cosas que, además, va a generar un sentimiento de pertenencia cada vez más grande entre todas las personas que forman parte de nuestro equipo. Y es que no hay nada que fomente más ese sentimiento de pertenencia que el hecho de sentirse protegido y cobijado por la empresa para la que trabajamos.




